La FECEC impulsa el programa Reprèn, una red de orientación laboral gratuita para supervivientes del cáncer que deben adaptar su vida profesional a las limitaciones físicas y emocionales de los tratamientos.

Las secuelas del cáncer exigen reorientar la vida laboral tras el alta médica en Catalunya
La Federació Catalana d’Entitats contra el Càncer ofrece en Cataluña un servicio gratuito de orientación laboral para personas que han superado un cáncer y necesitan volver al mercado de trabajo con nuevas limitaciones físicas, emocionales o familiares.
El programa, llamado Reprèn, parte de una paradoja habitual tras el alta médica. Haber superado la enfermedad no siempre significa poder regresar al empleo en las mismas condiciones, y en algunos casos obliga a buscar un puesto distinto o a reorientar toda la trayectoria profesional.
Reprèn deriva cada caso tras valorar secuelas y situación familiar
La FECEC impulsa este servicio junto a una quincena de entidades en Cataluña para acompañar a pacientes que han terminado el tratamiento y necesitan apoyo para recuperar su vida laboral.
Primero intervienen trabajadoras sociales. Valoran la situación social, laboral, económica y familiar de cada persona, además de las secuelas que hayan dejado los tratamientos, y a partir de ese diagnóstico activan la derivación hacia entidades de reinserción laboral.
Clara Rosàs, gerente de la FECEC, resume ese circuito de atención al explicar que las profesionales revisan las necesidades de cada paciente y después la federación activa los convenios que mantiene con entidades especializadas en inserción.
En esa red participa también Oncolliga, que asesora a pacientes que no pueden volver a su ocupación anterior y necesitan orientación laboral especializada para encontrar un empleo compatible con su nueva situación.
Maria Vicente mantuvo el empleo seis años después del acompañamiento
Maria Vicente llegó al servicio en un momento de doble dificultad. Le habían diagnosticado un cáncer cuando estaba en paro y, tras el confinamiento por la covid, acudió a Oncolliga con dudas sobre sus opciones reales de volver a trabajar. Su primera reacción fue de inseguridad, hasta el punto de preguntarse quién la contrataría en esas condiciones.
«Que no tengan miedo de ir, hablar y explicar su caso, porque les pueden ayudar a salir adelante» – Maria Vicente, usuaria del servicio Reprèn
Su caso acabó con una salida estable. Gracias al acompañamiento del programa encontró un trabajo adaptado a sus necesidades y con el tiempo asumió funciones distintas dentro de la misma empresa.
Seis años después, Maria Vicente sigue trabajando en esa compañía, un dato que concreta el recorrido de un servicio pensado para enlazar el final del tratamiento con una reinserción laboral ajustada a cada situación personal.