La supervivencia a cinco años ya supera el 85%, pero existen variantes resistentes a los tratamientos actuales.

En el Instituto de Biomedicina y Genética de Valladolid trabajan en nuevas terapias y en prevención de efectos secundarios.

El cáncer de mama es el tumor más frecuente entre las mujeres. Cada año se diagnostican en España unos 38.000 nuevos casos y el riesgo de desarrollar esta enfermedad alcanza el 12%, lo que significa que una de cada ocho mujeres la padecerá a lo largo de su vida, según la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM). Aunque los avances científicos han elevado la supervivencia a cinco años por encima del 85%, todavía existen variantes frente a las que los tratamientos actuales presentan limitaciones, como el triple negativo o el cáncer de mama metastásico.

 Nuevos tratamientos frente al cáncer de mama triple negativo

En el Instituto de Biomedicina y Genética de Valladolid (IBGM), los investigadores trabajan para mejorar las opciones terapéuticas y avanzar hacia una medicina más personalizada. Es el caso de Lucía Álvarez, que centra su proyecto en el cáncer de mama triple negativo, una variante caracterizada por la ausencia de tres receptores y que, por tanto, no permite recurrir a las terapias hormonales utilizadas en otros tumores.

Su proyecto se centra en “buscar entre miles de moléculas, algunas que puedan ayudar a estratificar a los pacientes y conseguir que alguna de ellas sea una diana terapéutica, es decir, conseguir un nuevo tratamiento para este tipo de cáncer de mama», explica la investigadora.

Lucía aplica la IA en su investigación para desarrollar tratamientos personalizados en cáncer de mama triple negativo

Lucía aplica la IA en su investigación para desarrollar tratamientos personalizados en cáncer de mama triple negativo

Cada año se diagnostican en España alrededor de 4.900 nuevos casos de cáncer de mama triple negativo, cuya supervivencia se sitúa en torno al 60%, según los datos recogidos por la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM). Esta variante puede desarrollar resistencia a la quimioterapia convencional, por lo que encontrar nuevas alternativas terapéuticas resulta fundamental.

Anticiparse a los efectos secundarios del tratamiento para evitar interrupciones

La investigación no se centra únicamente en encontrar tratamientos más eficaces. También busca identificar qué pacientes tienen mayor riesgo de sufrir complicaciones derivadas de las terapias oncológicas, con el objetivo de anticiparse a ellas y evitar que tengan que interrumpir el tratamiento.

Es el objetivo del proyecto predoctotal de Beatriz Gutiérrez, también investigadora del IBGM, que estudia biomarcadores para predecir la colitis inmunomediada, una complicación que puede aparecer durante determinados tratamientos contra el cáncer.

Beatriz investiga para predecir la aparición de colitis inmunomediada por tratamiento oncológico

Beatriz investiga para predecir la aparición de colitis inmunomediada por tratamiento oncológico

Es una complicación tan grave que los pacientes que la sufren “se ven obligados a parar su tratamiento oncológico, porque los efectos secundarios causan mucho malestar en ellos”, explica Beatriz. Estos biomarcadores “ayudarían a predecir qué pacientes tienen un mayor riesgo de desarrollarlo y buscar alternativas y tratamientos más eficaces para que no desarrollen esta complicación», detalla.

La necesidad de seguir investigando es especialmente importante en el cáncer de mama metastásico, una enfermedad actualmente incurable y cuyo abordaje se basa en tratamientos para mantenerla controlada. En España se diagnostican cada año unos 2.100 nuevos casos de este tipo de cáncer.

Marta, ocho años conviviendo con el cáncer metastásico

Marta Álvarez-de la Ballina fue diagnosticada de cáncer de mama metastásico en 2018. Desde entonces, se somete a un férreo tratamiento y destaca la importancia de que la investigación permita encontrar terapias que funcionen durante más tiempo y mejoren la calidad de vida de las pacientes.

Marta convive con el cáncer de mama metastásico desde 2018

Marta convive con el cáncer de mama metastásico desde 2018

El caso de Marta es una rareza. Hace ocho años el cáncer apareció en forma de metástasis en el hígado, pero los médicos no encontraron el tumor primario hasta después de la operación, en la cual tuvieron que extirparte tres cuartas partes del hígado. En ese momento le colocaron un pequeño marcador en el tumor de la mama para tenerlo controlado, ya que asegura, “es muy agresivo”, y ahí comenzó un tratamiento de por vida.

«Estoy en primera línea de tratamiento, es decir, desde el primer día me aplicaron este primer tratamiento y gracias a Dios está funcionando, no me han tenido que cambiar”, afirma, porque “a muchos no les funciona y tienen que pasar de línea uno, a línea dos, línea tres…”.

Marta se somete a un tratamiento crónico con ciclos de terapia biológica cada 21 días, y aunque considera que es “una afortunada”, lanza un mensaje contundente: “Quiero decir a todos que apostemos por la investigación, que tenemos unos oncólogos excepcionales», afirma emocionada.

La financiación, un reto para los investigadores

A pesar de los avances, la falta de recursos continúa siendo uno de los principales obstáculos para la ciencia. España destina a investigación y desarrollo el 1,5% de su producto interior bruto (PIB), frente al 2,24% de media de la Unión Europea.

Lucía Álvarez advierte de las dificultades que supone mantener proyectos científicos cuando no existe una financiación estable. «Hace falta invertir mucho”, porque asegura, “en España tenemos muy buenos investigadores y muchas veces hay que irse fuera, solo porque si no, no hay dinero”. La joven investigadora admite la frustración que supone “tener un proyecto bueno, que está teniendo resultados” y que debe suspenderse cuando “te quedas sin dinero y te tienes que marchar fuera para terminarlo», lamenta.

Ante la escasez de recursos, la mayoría de investigadores concurren a concursos para optar a fondos europeos.

Juan de la Puente, también investigador del IBGM, ha solicitado financiación europea para impulsar su proyecto predoctoral. «Este año hemos pedido una financiación a la ERC, una serie de subvenciones que da la Unión Europa, que son realmente complicadas y del más alto nivel, pero si lo conseguimos sería un buen impulso», explica.

Juan busca alternativas para tratar los glioblastomas

Juan busca alternativas para tratar los glioblastomas

Juan defiende que la investigación predoctoral «es una pieza necesaria» para que los avances científicos terminen llegando a los hospitales. «Nosotros realizamos investigación básica, que de primeras tal vez no se ve un resultado tan directo a la clínica, pero esta investigación es necesaria para que posteriormente otros investigadores lo trasladen y al final esto supone un incremento en la esperanza y la calidad de vida de la gente”, y defiende que la investigación debe considerarse una inversión, y no un gasto, porque “incrementar la esperanza de vida, al final acaba suponiendo un mayor ingreso para el Estado por el aumento de la vida laboral de las personas», señala.

Para contribuir a esta labor, la Asociación Española Contra el Cáncer financiará los sueldos de siete investigadores, entre ellos Lucía, Beatriz y Juan, gracias a la recaudación de la próxima Carrera contra el Cáncer de Valladolid.

«Hay que seguir investigando, porque es la investigación la que ha hecho que superemos el 85% de supervivencia en cáncer de mama, pero hay diferentes tipos de cáncer que todavía hay que investigar más», subraya Artemio Domínguez, presidente de la AECC en Valladolid.

Font original: https://www.rtve.es/noticias/20261019/cancer-mama-investigacion-tumores-resistentes-valladolid/17272416.shtml